martes 24 de enero de 2012

Los hombres somos de Marte y las mujeres de Venus (extracto de John Gray)

Siglos antes de que se unieran los marcianos y las venusianas, se habían sentido felices viviendo en sus mundos separados. Luego un día, todo cambió. Los marcianos y las venusianas se sintieron repentinamente deprimidos en sus respectivos planetas. Sin embargo, dicha depresión fue la que los impulsó finalmente a unirse.
El hecho de entender los secretos de su transformación nos ayuda hoy a reconocer de que manera se sientes estimulados hombres y mujeres.
Cuando los marcianos se deprimieron, todos los habitantes del planeta abandonaron las ciudades y se metieron en sus cuevas por un largo tiempo. Estaban inmovilizados y no podían salir, hasta que un día un marciano logró ver por su telescopio a las hermosas venusianas. Cuando compartió su telescopio, la vista de esos hermosos seres inspiró a los marcianos. De repente se sientieron necesitados. Salieron de sus cuevas y comenzaron a construir una flota de naves espaciales para volar a Venus.
Por otra parte, cuando las venusianas se deprimieron, pra sentirse mejor se dispusieron en círculos y comenzaron a hablar entre sí acerca de sus problemas. Pero no parecía aliviar la depresión. Continuaron deprimidas durante mucho tiempo, hasta que, mediante su intuición, experimentaron una visión. Unos seres fuertes y prodigiosos -los marcianos- venían a través del universo para amarlas, servirlas y apoyarlas. De repente se sintieron apreciadas. Cuando compartieron su visión, su depresión desapareció y comenzaron a prepararse para la llegada de los marcianos.

Cuando un hombre ama a una mujer

Un hombre que se enamora de una mujer es similar al primer marciano que descubrió a las venusianas.
Metido en su cueva e incapaz de descubrir la fuente de su depresión, inspeccionaba el cielo con su telescopio. Como si hubiese sido golpeado por un rayo. Su vida cambió en forma permanente en un glorioso instante. Por su telescopio había vislumbrado una visión que describió como de una belleza y gracia imponentes.
Había descubierto a las venusianas. Su cuerpo se encendió. Cuando observó a las venusianas, por primera vez en su vida comenzó a preocuparse por alguien que no fuese él mismo. A partir de un simple vistazo, su vida adquirió un nuevo significado.

Las diferencias atraen

Después que el primer marciano se enamorara, comenzó a fabricar telescopios para expiar, para todos sus hermanos marcianos. Ellos también se enamoraron de las venusianas. Comenzaron a preouparse de las venusianas tantos como de sí mismos.
Las extrañas y hermosas venusinas constituían una misteriosa atracción para los marcianos. Sus difeencias resultaron particularmente atrayentes para ellos. Donde los marcianos eran fuertes, las venusianas eran suaves. Donde los marcianos eran fríos, las venusianas eran cálidas. En una forma mágica y perfecta, sus diferencias parecían complementarse entre sí. En un lenguaje no verbal las venusianas se comunicaban en forma fuerte y clara: "Los necesitamos. Su poder y fuerza pueden brindarnos gran satisfacción y llenar un vació profundo de nuestro ser. Juntos podríamos vivir con gran felicidad". Esta invitación estimuló y fortaleció a los marcianos.
Muchas mujeres entienden instintivamente cómo transmitir este mensaje. En el comienzo de una relación, una mujer le echa al hombre un breve vistazo que dice: "Tu podrías ser el que me haga feliz". De esa forma sutil inicia la relación (yo no sabía interpretarlo, ¡pero era muy bello su breve vistazo!)  ¡Esa mirada lo alienta a acercarse! ¡Lo estimula a superar sus miedos! (fuí incapaz en su momento, nunca lo había hecho antes, en toda mi vida y como decírlo). Desafortunadamente, una vez que inicia la relación (¿en serio?, ¿cuándo si fuí incapaz?) y cuando los problemas comienzan a emerger, ella no sabe cuán importante sigue siendo para él ese mensaje y no se ocupa de enviarlo (bueno, si lo hizo, pero yo no entendía o no sabía como acercarme).

El amor estimula a los marcianos
Los marcianos comenzaron a construir una flota de naves espaciales que los transportaría por los cielos hasta Venus. nunca se habían sentido tan vivos. Al vislumbrar a las venusianas, por primera vez en su historia comenzaron a tener sentimientos que no eran egoístas. En su juventud, puede sentirse satisfecho de de servirse solo a sí mismo. Pero cuando madura, la autogratificación ya no resulta (y yo que me creía independiente emocionalmente, hasta el año pasado, prrrr)
La mayoría de los hombres no solo están deseosos de dar amor, sino que tienen sed de el. Su mayor problema es que no saben lo que se están perdiendo. En esos momento, se retiran de sus relaciones y permanecen en sus cuevas.
Cuando un hombre experimenta límites se siente estimulado a dar más. Al respetar los límites, se sienten automáticamente estimulados a poner en tela de juicio sus pautas de comportamiento y a efectuar cambios.

Cuando una mujer ama a un hombre
Una mujer que se anamora de un hombre se parece a la primera venusiana cuando creyó que llegaban los marcianos. Ella soñó que aterrizaría una flota de naves espaciales provenientes de los cielos y que aparecería una raza fuerte y protectora de marcianos. Esos seres querrían ser el sostén y las protección de las venusianas. Fervientes e inspiradas por belleza y cultura de las venusianas. Los marcianos reconocieron que su poder y competencia carecían de significado sin alguien a quien servir.  Esos seres imponentes y admirables encontraron alivio e inspiración en la promesa de servir, agradar y satisfacer a las venusianas ¡Qué milagro! (cuánta verdad, también me ocurre ello. El significado de mis acciones como profesor no basta solo para alumnos ni para mi madre. La ejerción de mi profesor debe ser para alguien más y que le dé un nuevo sentido al trabajo diario).