Siglos antes de que se unieran los marcianos y las venusianas, se
habían sentido felices viviendo en sus mundos separados. Luego un día,
todo cambió. Los marcianos y las venusianas se sintieron repentinamente
deprimidos en sus respectivos planetas. Sin embargo, dicha depresión fue
la que los impulsó finalmente a unirse.
El hecho de entender los
secretos de su transformación nos ayuda hoy a reconocer de que manera se
sientes estimulados hombres y mujeres.
Cuando los marcianos se
deprimieron, todos los habitantes del planeta abandonaron las ciudades y
se metieron en sus cuevas por un largo tiempo. Estaban inmovilizados y
no podían salir, hasta que un día un marciano logró ver por su
telescopio a las hermosas venusianas. Cuando compartió su telescopio, la
vista de esos hermosos seres inspiró a los marcianos. De repente se
sientieron necesitados. Salieron de sus cuevas y comenzaron a construir
una flota de naves espaciales para volar a Venus.
Por otra parte,
cuando las venusianas se deprimieron, pra sentirse mejor se dispusieron
en círculos y comenzaron a hablar entre sí acerca de sus problemas. Pero
no parecía aliviar la depresión. Continuaron deprimidas durante mucho
tiempo, hasta que, mediante su intuición, experimentaron una visión.
Unos seres fuertes y prodigiosos -los marcianos- venían a través del
universo para amarlas, servirlas y apoyarlas. De repente se sintieron
apreciadas. Cuando compartieron su visión, su depresión desapareció y
comenzaron a prepararse para la llegada de los marcianos.
Cuando un hombre ama a una mujer
Un hombre que se enamora de una mujer es similar al primer marciano que descubrió a las venusianas.
Metido
en su cueva e incapaz de descubrir la fuente de su depresión,
inspeccionaba el cielo con su telescopio. Como si hubiese sido golpeado
por un rayo. Su vida cambió en forma permanente en un glorioso instante.
Por su telescopio había vislumbrado una visión que describió como de
una belleza y gracia imponentes.
Había descubierto a las
venusianas. Su cuerpo se encendió. Cuando observó a las venusianas, por
primera vez en su vida comenzó a preocuparse por alguien que no fuese él
mismo. A partir de un simple vistazo, su vida adquirió un nuevo
significado.
Las diferencias atraen
Después
que el primer marciano se enamorara, comenzó a fabricar telescopios
para expiar, para todos sus hermanos marcianos. Ellos también se
enamoraron de las venusianas. Comenzaron a preouparse de las venusianas
tantos como de sí mismos.
Las extrañas y hermosas venusinas
constituían una misteriosa atracción para los marcianos. Sus difeencias
resultaron particularmente atrayentes para ellos. Donde los marcianos
eran fuertes, las venusianas eran suaves. Donde los marcianos eran
fríos, las venusianas eran cálidas. En una forma mágica y perfecta, sus
diferencias parecían complementarse entre sí. En un lenguaje no verbal
las venusianas se comunicaban en forma fuerte y clara: "Los necesitamos.
Su poder y fuerza pueden brindarnos gran satisfacción y llenar un vació
profundo de nuestro ser. Juntos podríamos vivir con gran felicidad".
Esta invitación estimuló y fortaleció a los marcianos.
Muchas
mujeres entienden instintivamente cómo transmitir este mensaje. En el
comienzo de una relación, una mujer le echa al hombre un breve vistazo
que dice: "Tu podrías ser el que me haga feliz". De esa forma sutil
inicia la relación (yo no sabía interpretarlo, ¡pero era muy bello su breve vistazo!) ¡Esa mirada lo alienta a acercarse! ¡Lo estimula a superar sus miedos! (fuí incapaz en su momento, nunca lo había hecho antes, en toda mi vida y como decírlo). Desafortunadamente, una vez que inicia la relación (¿en serio?, ¿cuándo si fuí incapaz?) y
cuando los problemas comienzan a emerger, ella no sabe cuán importante
sigue siendo para él ese mensaje y no se ocupa de enviarlo (bueno, si lo
hizo, pero yo no entendía o no sabía como acercarme).
El amor estimula a los marcianos
Los
marcianos comenzaron a construir una flota de naves espaciales que los
transportaría por los cielos hasta Venus. nunca se habían sentido tan
vivos. Al vislumbrar a las venusianas, por primera vez en su historia
comenzaron a tener sentimientos que no eran egoístas. En su juventud,
puede sentirse satisfecho de de servirse solo a sí mismo. Pero cuando
madura, la autogratificación ya no resulta (y yo que me creía independiente emocionalmente, hasta el año pasado, prrrr)
La
mayoría de los hombres no solo están deseosos de dar amor, sino que
tienen sed de el. Su mayor problema es que no saben lo que se están
perdiendo. En esos momento, se retiran de sus relaciones y permanecen en
sus cuevas.
Cuando un hombre experimenta límites se siente
estimulado a dar más. Al respetar los límites, se sienten
automáticamente estimulados a poner en tela de juicio sus pautas de
comportamiento y a efectuar cambios.
Cuando una mujer ama a un hombre
Una
mujer que se anamora de un hombre se parece a la primera venusiana
cuando creyó que llegaban los marcianos. Ella soñó que aterrizaría una
flota de naves espaciales provenientes de los cielos y que aparecería
una raza fuerte y protectora de marcianos. Esos seres querrían ser el
sostén y las protección de las venusianas. Fervientes e inspiradas por
belleza y cultura de las venusianas. Los marcianos reconocieron que su
poder y competencia carecían de significado sin alguien a quien servir.
Esos seres imponentes y admirables encontraron alivio e inspiración en
la promesa de servir, agradar y satisfacer a las venusianas ¡Qué milagro!
(cuánta verdad, también me ocurre ello. El significado de mis acciones
como profesor no basta solo para alumnos ni para mi madre. La ejerción
de mi profesor debe ser para alguien más y que le dé un nuevo sentido al
trabajo diario).